Compludo y San Fructuoso

¿Y si Alcalá de Henares en vez del nombre árabe que ha heredado siguiera llamándose Complutum o un nombre derivado de su denominación latina? ¿Qué tal Compludo?… Pues Compludo existe, un poco lejos de nuestra ciudad, por el Bierzo, y mucho más pequeña.

Hace mucho tiempo, en el siglo VII, un noble visigodo toledano llamado Fructuoso, posiblemente de la familia del rey visigodo Sisenando, decidió dedicarse a la religión. Tras estudiar teología en la escuela episcopal de Palencia, quiso tomar el camino de la soledad y se retiró a un lugar del Bierzo, que es posible fuera heredado de su rica familia, muy bello, lleno de silencio y armonía. Quedaba cerca la antigua Astorga, por lo que pronto se extendió su fama de hombre santo y muchos quisieron seguir su camino. Tantos que se vio obligado a fundar una comunidad o monasterio, que dedicó a los mártires Justo y Pastor, posiblemente en recuerdo de sus visitas a la antigua Complutum. Al lugar donde fundó el monasterio lo llamó Compluto o Compludo.

Se dice que este fue el primer monasterio de la España cristiana. Una fundación que sería la primera de un importante grupo de monasterios a los que se llegó a conocer como la «Tebaida Berciana».

A San Fructuoso se le considera el primer legislador monástico español. Su regla estuvo vigente hasta la llegada de la regla benedictina.

Aquel antiguo monasterio de San Justo y Pastor desapareció, pero quedó Compludo y su iglesia del siglo XVI dedicada a los Santos Niños. Ambrosio de Morales, famoso profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, en un viaje que hizo por estas tierras en el siglo XVI la describió y nos dijo que antes fue el antiguo monasterio. En la actualidad, la arqueológica intenta corroborar que los restos encontrados en torno a la iglesia pertenecieron a este cenobio visigodo.

Compludo es hoy una pequeña localidad perteneciente al municipio de Ponferrada cuya población no pasa de 30 habitantes. Muy cerca de la localidad se sitúa una antigua joya industrial: la Herrería de Compludo. Su sistema de aprovechamiento hidráulico para las actividades de forja es muy ingenioso y avanzado, aunque no se sabe exactamente cuando se puso en marcha (para unos es medieval, otros la datan en el siglo XIX).

Compludo y San Fructuoso

Pero volvamos a San Fructuoso. El rey visigodo Chindasvinto concedió bienes y riquezas al monasterio, provocando que Fructuoso acabara abandonando su primera fundación y que intentara recuperar su vida de soledad en San Pedro de Montes (un oratorio fundado por él cerca de Compludo que acabaría siendo también monasterio). Más tarde, fue obligado por el rey Recesvinto a asistir al X Concilio de Toledo (año 656), donde fue elegido obispo de Braga y Metropolitano de Galicia.

Compludo y San Fructuoso

Murió en Braga en 665 y fue enterrado en la iglesia visigoda de San Fructuoso de Montelius de esta localidad. En el año 1102, el arzobispo de Compostela Diego Gelmírez sacó por la noche el cuerpo del Santo de la ciudad portuguesa y lo llevó a Santiago de Compostela, donde fue enterrado en la cripta de la Catedral. Actualmente sus restos se encuentran en la Capilla de las Reliquias de la Catedral de Santiago

 

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