Hay constancia de que ya en el siglo XIII en este lugar se levantaba la ermita de San Juan de los Caballeros, una de las más antigua de Alcalá. A mediados del siglo XV, el arzobispo Carrillo fundó el convento de Santa María de Jesús y, para ello, trasladó la parroquia de Santa María la Mayor al edificio de la ermita de San Juan. Al ser insuficiente el tamaño del templo, fue ampliado por la familia de Antezana a cambio de utilizar la capilla mayor como lugar de enterramiento. De todo este conjunto el único edificio propiamente medieval que nos ha llegado hasta nuestros días es la Capilla del Oidor, fundada por Pedro Díaz de Toledo, oidor o relator de Juan II de Castilla, a principios del siglo XV como panteón familiar. En ella se conserva la reproducción de la pila bautismal de Miguel de Cervantes, que fue bautizado en esta parroquia el 9 de octubre de 1547, conservándose actualmente el libro de bautismos en el Ayuntamiento de Alcalá.

 

A mediados del siglo XVI, Rodrigo Gil de Hontañón traza los planos de la nueva iglesia de Santa María. El ambicioso proyecto de levantar un gran templo que diera un cierre espectacular a la Plaza de Cervantes quedó inconcluso, construyéndose tan sólo dos tramos de naves. Posteriormente se fueron añadiendo la capilla del Cristo de la Luz (S.XVII), la torre y se cerró la parte posterior del conjunto mediante la sacristía

En la guerra civil de 1936, el templo fue incendiado y a los daños sufridos por el edificio hubo que sumar la pérdida de notables obras de arte, entre ellas los magníficos retablos fingidos, pinturas al fresco de Cano Arévalo, que decoraban los tres ábsides. En 1982 se restauraron las diferentes capillas como centro cultural.

En la actualidad, con la denominación de “Los Universos de Cervantes”, es un centro cultural dedicado a divulgar y homenajear a Miguel de Cervantes y a su obra.

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