La antigua Hospedería de Estudiantes se engloba en el conjunto de edificios universitarios ideados por el Cardenal Cisneros para su ciudad universitaria de Alcalá de Henares. Se sitúa en la manzana fundacional universitaria y conserva perfectamente la evocadora imagen de un edificio del siglo de la etapa histórica de la universidad durante el Siglo de Oro. Su arquitectura popular y de rasgos castellanos tradicionales, pertenece a los siglos XVII y XVIII. Un bello patio rectangular de dos plantas articula el edificio. Los pilares de piedra, los balaustres de madera, la escalera, el empedrado del patio, el pozo y lavadero, todo ello conforma un conjunto único y evocador de otras épocas.

 

Una amplia zona con acceso desde el patio la ocupa la Sociedad de Condueños. El patio cuenta, además,  con un acceso directo al Paraninfo de la Universidad. En la actualidad, el edificio acoge dependencias municipales y universitarias, además de servir como escenario de numerosos actos culturales a lo largo del año (conciertos de música antigua, teatro, recitales…)

La Sociedad de Condueños.

Uno de los hechos más importantes del siglo XIX en Alcalá de Henares fue el protagonizado por la reacción de los alcalaínos salvando los edificios de la antigua Universidad. 50.000 reales fue lo que pagó, en 1845, Joaquín Alcober por gran parte del conjunto universitario. En 1846, cede sus derechos a Joaquín Cortés a cambio de 70.000 reales, con la obligación, por parte del gobierno, de conservar aquellos elementos de más valor artístico aunque estos, según los interesados, debían ser pocos ya que el tal Cortés quiso transformar los edificios en un criadero de gusanos de seda.

Pero Cortés no era más que un testaferro y pronto apareció el auténtico promotor de tanto desatino, Javier de Quinto, que, tras pagar al anterior 30.000 reales, se convierte en el único propietario. Desmonta las campanas de la iglesia, la balaustrada del Trilingüe y el Arco de la Universidad. Todo esto provocó la indignación del pueblo de Alcalá que, reunido el 28 de octubre de 1850 en el Palacio Arzobispal, decide crear una comisión que compre a Javier de Quinto los edificios de la Universidad.

Se pusieron a la venta acciones o láminas de cien reales con la condición de que nadie pudiera comprar más de diez. Así se consiguieron los 80.000 reales que se pagaron, según escritura del 12 de enero de 1851, y que dieron origen a una de las instituciones alcalaínas más importantes: la Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad. Gentes de todas las clases sociales (desde excatedráticos hasta albañiles y carpinteros) participaron en la fundación y se propusieron mantener los edificios, conservar sus valores artísticos y conseguir que tuvieran un uso docente. En ellos se instaló una Academia de Caballería y entre 1865 y 1931 un Colegio de Escolapios. Desde 1977, la Universidad de Alcalá de Henares, recuperada para la ciudad, ocupa su lugar de origen.

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