Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

El sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña se sitúa en la Antesala Capitular de la Catedral Magistral de Alcalá de Henares, formando parte de su Museo. El arzobispo está enterrado bajo una simple lápida a los pies del templo.

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

Alfonso Carrillo de Acuña

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

Nació en Carrascosa del Campo (actual provincia de Cuenca)  el 11 de agosto de 1410. Sus padres fueron Lope Vázquez de Acuña, de origen portugués, y Teresa Carrillo de Albornoz. A los 11 años pasó a estar bajo la tutela de su tío materno, el cardenal Alonso Carrillo. A partir de la muerte de su tío en 1434, tuvo una fulgurante carrera eclesiástica, ocupando puestos como el de protonotario apostólico del papa Eugenio IV, miembro del Consejo de Juan II de Castilla, obispo de Sigüenza y, en 1446, arzobispo de Toledo.

Tuvo una enorme influencia en la política castellana durante los reinados de Juan II, Enrique IV e Isabel I. Esta circunstancia se reflejó principalmente en su postura contraria a Enrique IV y a favor de los hermanos del rey: primero, del infante Alfonso y, tras la muerte de éste, de Isabel. Llegó a ser consejero principal de la infanta Isabel y en gran parte responsable del ajuste de su matrimonio con Fernando de Aragón en 1469.

Tras la muerte de Enrique IV y la ascensión al trono de los Reyes Católicos, Carrillo se enemista con ellos, debido principalmente a la importancia que adquiere su gran enemigo, el cardenal Mendoza. Llegó a apoyar al bando de Juana la Beltraneja, lo que le obligó a someterse a los reyes Isabel y Fernando tras la derrota de los partidarios de la princesa Juana.

Murió el 1 de julio de 1482 en su palacio arzobispal de Alcalá de Henares. Semipreso y dedicado a una de sus grandes aficiones: la alquimia. ​Fue enterrado en el monasterio franciscano de Santa María de Jesús en Alcalá de Henares, fundado por él a partir de 1453. Tras la desamortización de 1835, su restos y su sepulcro fueron trasladados a la actual Catedral Magistral de los Santos Niños Justo y Pastor.

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

El sepulcro

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

Se considera una de las grandes obras de la escultura del gótico tardío en Castilla. Esculpido en alabastro en los años ochenta del siglo XV,  se atribuye al Maestro Sebastián de Toledo (artista asociado al llamado “grupo de Torrijos”,  entre los que sobresalen figuras como Antón y Enrique Egas y Alonso de Covarrubias).

Se situó  originalmente en el convento franciscano de Santa María de Jesús, fundado por el propio arzobispo y con el tiempo conocido como de San Diego. El monumento fue trasladado a la Magistral en 1856, tras la desamortización y disolución del convento. En 1936, durante el incendio de la Magistral, el sepulcro sufrió graves daños, desapareciendo importantes partes del mismo.

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

Rodeando la cama donde yace la escultura del arzobispo, todavía hoy se puede leer gran parte de la siguiente leyenda:

D.O. M.
SEPULCHRUM REVERENDISSIMI
ADMODUMQUE MAGNIFICI
DOMÌNI GLORIOSAE MEMORIAE,
ALPHONSI CARRILLO,
TOLETANI ARCHIEPISCOPI,
HUJUSQUE MONASTERII FUNDATORIS,
QUI VIXIT ARCHIEPISCOPUS
XXXV.
ANNIS , V. MENSIBUS,
ET X. DIEBUS , MORTUUSQUE
EST IN HOC COMPLUTENSI
OPPIDO PRIMA DIE JULII,
ANNI DOMINI MCCCCLXXXII.
AETATIS SUAE LXII. MENSIBUS X
ET XX. DIEBUS.

Dios, el mejor y el más grande. Sepultura del muy Reverendísimo y muy magnífico señor don Alfonso Carrillo, de gloriosa memoria, Arzobispo de Toledo, fundador de este monasterio. Vivió arzobispo treinta y cinco años e cinco meses e diez días y falleció en esta Villa de Alcalá primero de Julio anno del Señor de mil cuatrocientos ochenta y dos annos de edad de sesenta y ocho annos e diez meses e veinte días.

Restauración

El proyecto, promovido por el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE)  en colaboración con la Diócesis de Alcalá de Henares, ha supuesto además la recuperación de dos relieves del monumento funerario, uno de los mausoleos más importantes del gótico español.

En 1997 el Instituto del Patrimonio Cultural de España llevó a cabo una primera intervención restaurando y colocando los fragmentos conservados; desde entonces el conjunto ha podido contemplarse en la Antesala Capitular del Museo de la Catedral-Magistral.

Relieves recuperados en el mercado internacional

En 2014 fue localizado en el mercado internacional del arte el relieve alegórico de La Templanza, una las cuatro Virtudes Cardinales que adornaban el monumento, y a continuación fue recuperada gracias a la colaboración de la Guardia Civil, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la Diócesis de Alcalá e instituciones privadas y particulares, que llevaron a cabo con éxito una campaña de micromecenazgo.

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

Poco después se localizó el segundo de los relieves desaparecidos de estas cuatro alegorías, ‘la Prudencia’, en el Museo de Arte Sacro de Corella (Navarra) de la Fundación Arrese, que donó la obra para su reintegración en el conjunto original.

Casi ochenta años después de su destrucción y de la pérdida o robo de sus piezas, gracias a estas dos recuperaciones, el IPCE volvió a intervenir el conjunto para incluir los dos relieves y actualizar su presentación museográfica.

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

Los trabajos, que se desarrollaron entre octubre de 2017 y enero de 2018, consistieron, en primer lugar, en el desmontaje y limpieza de los fragmentos, eliminando morteros, resinas, adhesivos y recubrimientos de diverso tipo, así como depósitos de polvo y suciedad. A continuación se realizaron diversas labores de reintegración, devolviendo la volumetría original al sepulcro.

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña

Gracias a la restauración, la obra se puede entender y admirar en su integridad, devolviendo a Alcalá de Henares y a la historia del arte español una de sus grandes obras.

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña Antes de 1936

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña Primera restauración. 1997

Sepulcro del arzobispo de Toledo Carrillo de Acuña Restauración 2018

 

 

 

 

 

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