Visita teatralizada al antiguo Hospital de Antezana (1483)

Atardecer en Antezana

Gracias a “Atardecer en Antezana ” descubriremos el pasado y el presente del antiguo Hospital de Antezana (fundado en 1483) de la mano de su fundadora Isabel de Guzmán, y de San Ignacio de Loyola.

El bello atardecer del verano complutense unido a la magia del teatro y a la apasionante historia de uno de los tesoros de Alcalá de Henares: el antiguo Hospital de Antezana.

Una magnífica visita al antiguo Hospital de Nuestra Señora de la Misericordia o de Antezana en la que disfrutaremos de la historia de la fundación del hospital, acompañados de dos figuras ligadas a su importante pasado: Isabel de Guzmán y San Ignacio de Loyola.

Dirección:

Antiguo Hospital de Antezana. Calle Mayor, 46 (junto al Museo Casa Natal de Cervantes).

Precio de la entrada:

5 € (visita y teatralización)

Y si además quieres degustar uno de los dulces tradicionales de Alcalá de Henares:

6 € (visita y teatralización más degustación de costrada alcalaína).

Días:

29 de junio y 7, 14 y 21 de julio.

Hora:

20,30 h.

Duración:

En torno a 60 minutos.

CONDICIONES GENERALES

  1. Se recomienda reserva previa. En todo caso, se ruega estar en el zaguán de entrada al antiguo Hospital de Antezana al menos 15 minutos antes de comenzar la visita teatralizada.
  2. Reserva previa en los tfnos: 619 289 144 / 636 013 124 o en info@alcalaturismoymas.com  / info@lahistoriaenhistorias.com
  3. Pago en efectivo

Y recuerda que puedes personalizar tu experiencia en Alcalá de Henares y en Madrid con rutas teatralizadas, la mejor cultura, la gastronomía, el alojamiento y más sorpresas…

Antiguo Hospital de Antezana (1483)

La tradición dice que en él trabajó Rodrigo de Cervantes, padre del autor del Quijote. No existe documentación sobre esta circunstancia, aunque el oficio  de Rodrigo, cirujano sangrador, y la cercanía de la vivienda de la familia Cervantes hace pensar  que pudo colaborar de alguna manera con la Fundación Antezana.

Hay total seguridad en cambio de la relación entre Ignacio de Loyola y el Hospital de Antezana. Ignacio estudió en la Universidad de Alcalá de Henares entre 1526 y 1527. Residió primero en el antiguo hospital de Santa María la Rica y más tarde en nuestro Hospital de Antezana. Se conserva la cocina que usó como cocinero y el hueco de su habitación, ocupado en gran parte desde el siglo XVII por la cúpula de la capilla dedicada a él en la iglesia del hospital.

El edificio posee una fachada retocada en el siglo XIX en estilo neogótico, de la que sobresale un gran alero mudéjar. La iglesia, de claro gusto barroco (finales del siglo XVIII y siglo XIX), posee una cúpula encamonada y una bóveda de cañón que tapa el artesonado mudéjar original. De entre los lienzos de la capilla destacan un San Juan Bautista y un San José con el Niño, obras de Herrera Barnuevo. Dos cuadros representan a San Ignacio: uno de Pedro Valpuesta, fechado en 1658, y otro de Diego González de la Vega, de 1669,  en lo que fue antigua habitación del santo, hoy capilla dedicada en su honor.

Del conjunto de obras de arte que se sitúan en el templo, destaca la talla de Nuestra Señora de la Misericordia, obra con toda probabilidad del taller de Martínez Montañés (siglo XVII). Está policromada de manera magistral, hasta el punto de no haber sufrido prácticamente retoques en los casi cuatro siglos que han pasado por ella.

Entrando por la puerta principal del hospital nos encontramos con el bello patio castellano (siglo XV): de doble crujía, de estilo gótico-mudéjar y un remanso de paz y belleza en la calle Mayor de Alcalá de Henares.

En la actualidad, renovado y magníficamente restaurado, el Hospital Antezana sigue vivo y lleno de fuerza de cara al futuro. Una institución ejemplar, que mantiene una importante función social y sanitaria como residencia geriátrica, y un ejemplo único en Europa de supervivencia de una fundación de origen medieval.

La visita al antiguo Hospital de Antezana comienza con una breve explicación del contexto urbano en el que se sitúa: la calle Mayor y su estructura soportalada, la aljama judía y su carácter abierto y el palacio de los Antezana, situado en la única zona de la calle Mayor sin porticar. La fachada y su transformación del siglo XIX y el gran alero mudéjar que la corona. A continuación, por el zaguán de entrada, pasaremos al bello patio del antiguo hospital a través de un paso abierto en el que fue un salón del palacio. Toledano, popular y noble a la vez, de características mudéjares, el patio conserva la calma y el sosiego que siempre ha tenido. El pozo nos va a recordar a San Ignacio predicando desde este mismo lugar sus ideas. Y al fondo, tras una simple puerta de madera, el magnífico Museo de la institución.

El descubrimiento de tesoros arqueológicos (solados, una antigua puerta, pinturas murales, una leyenda gótica, alfarjes decorados con los escudos familiares de los Antezana y los Guzmán) nos servirá de guía hasta la que fue habitación de San Ignacio de Loyola y hasta la cocina que utilizó durante su estancia en el antiguo hospital. El recorrido finalizará en el jardín interior, antiguo cementerio, con la ampliación del siglo XIX debida al arquitecto Martín Pastells y transformado en un remanso de paz desde donde contemplar los interiores de la medieval calle Mayor de Alcalá de Henares.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here