ANTIGUO HOSPITAL DE NUESTRA SEÑORA DE LA MISERICORDIA. FUNDACIÓN ANTEZANA.

Descubre el nuevo Museo del antiguo Hospital de Antezana”.

“A partir del día 30 de junio de 2017, abre al público el Museo del antiguo Hospital de Antezana.

Se sitúa en dos salas. La principal es una antigua estancia del Hospital que conserva un alfarje mudéjar con restos de elementos decorativos, como los escudos de los fundadores, Luis de Antezana e Isabel de Guzmán. Los restos de una antigua leyenda que rodeaba la sala hacen referencia a la fecha en la que se reconstruye este espacio: 1520.

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En esta sala se muestran diferentes piezas heredadas por la Fundación Antezana a lo largo de los siglos. Dos retratos de los fundadores, datadas a finales del siglo XV o principios del siglo XVI, una Virgen románica del siglo XIII, situada en una bella hornacina del siglo XVIII, parte de la colección de pintura de, obras del los siglos XVI al XVIII y diferentes elementos de uso común o religioso conservados a lo largo de los siglos: un juego de mesa (principios del siglo XVI) de los utilizados por los internos del antiguo Hospital (plato, escudilla, cuchillo y cuchara), arquetas, clavos, relicarios, libros de recetas médicas, restos del pavimento mudéjar original…

La segunda sala se dedica a mostrar parte del rico archivo conservado por la Fundación Antezana. Destacan el testamento fundacional, fechado en Alcalá de Henares en octubre de 1483, la bula del Papa Sixto IV autorizando la fundación, tres documentos relacionados con el antiguo Hospital firmados por el Cardenal Cisneros o las Constituciones de la Cofradía de Nuestra Señora de la Misericordia o de Antezana”.

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Luis de Antezana e Isabel de Guzmán vivieron en el siglo XV en la entonces villa arzobispal de Alcalá de Henares. Ambos pertenecían a la nobleza urbana de la época. Don Luis, caballero doncel del rey, era amigo personal del arzobispo Carrillo de Acuña; doña Isabel, pertenecía a la ilustre familia de los Guzmanes. Parece ser que Luis de Antezana participó de manera activa en la política de la época, colaborando en la proclamación de Isabel como reina de Castilla.

 

Aunque lo más importante, y por lo que han pasado a la historia, no es lo que hicieron en vida, sino su voluntad de dejar tras su muerte parte de su riqueza a una fundación que se ocupara de los más necesitados. En su testamento, fechado en Alcalá de Henares el 18 de octubre de 1483, donaron gran parte de su fortuna para la creación de una casa de acogida de enfermos, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Misericordia, casa de acogida hospital de caridad que, regido por una cofradía de caballeros, ha sobrevivido más de cinco siglos, considerándose el más antiguo de Europa en funcionamiento. Ambos se encuentran enterrados en la iglesia del hospital.

En Alcalá existieron otras casas de beneficiencia, como el Hospital de Santa María la Rica, que funcionaba desde 1312. Luego se crearía el de San Julián y, más tarde, los instituidos por el cardenal Cisneros: el de San Lucas, para estudiantes, y el de mujeres pobres. La fundación de Antezana fue más humilde y sencilla y desde sus primeras constituciones sólo atendió a doce enfermos, de forma física y espiritual, siendo su reducido número de camas el motivo por el que se le apodó cariñosamente con el nombre de “el hospitalillo”.

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Fundación Antezana, Antiguo Hospital Nuestra Señora de la Misericordia

Visitas: Calle Mayor 46

  • Martes – viernes:     13:30 ; 19:00, 19:30 y 20:00 h.
  • Sábado, domingo y festivos:  12:00, 12:30, 13:00, 13:30; 17:00, 17:30, 18:00, 18:30, 19:00, 19:30 y 20:00 h
  • Lunes cerrado (posibilidad de entrada con grupos, reserva previa en tfno: 619 289 144 / 603 63 10 46 ó reservas@alcalaturismoymas.com

 

La tradición dice que en él trabajó Rodrigo de Cervantes, padre del autor del Quijote. No existe documentación sobre esta circunstancia, aunque el oficio  de Rodrigo, cirujano sangrador, y la cercanía de la vivienda de la familia Cervantes hace pensar  que pudo colaborar de alguna manera con la Fundación Antezana.

Hay total seguridad en cambio de la relación entre Ignacio de Loyola y el Hospital de Antezana. Ignacio estudió en la Universidad de Alcalá de Henares entre 1526 y 1527. Residió primero en el antiguo hospital de Santa María la Rica y más tarde en nuestro Hospital de Antezana. Se conserva la cocina que usó como cocinero y el hueco de su habitación, ocupado en gran parte desde el siglo XVII por la cúpula de la capilla dedicada a él en la iglesia del hospital.

El edificio posee una fachada retocada en el siglo XIX en estilo neogótico, de la que sobresale un gran alero mudéjar. La iglesia, de claro gusto barroco (finales del siglo XVIII y siglo XIX), posee una cúpula encamonada y una bóveda de cañón que tapa el artesonado mudéjar original. De entre los lienzos de la capilla destacan un San Juan Bautista y un San José con el Niño, obras de Herrera Barnuevo. Dos cuadros representan a San Ignacio: uno de Pedro Valpuesta, fechado en 1658, y otro de Diego González de la Vega, de 1669,  en lo que fue antigua habitación del santo, hoy capilla dedicada en su honor.

Del conjunto de obras de arte que se sitúan en el templo, destaca la talla de Nuestra Señora de la Misericordia, obra con toda probabilidad del taller de Martínez Montañés (siglo XVII). Está policromada de manera magistral, hasta el punto de no haber sufrido prácticamente retoques en los casi cuatro siglos que han pasado por ella.

Entrando por la puerta principal del hospital nos encontramos con el bello patio castellano (siglo XV): de doble crujía, de estilo gótico-mudéjar y un remanso de paz y belleza en la calle Mayor de Alcalá de Henares.

En la actualidad, renovado y magníficamente restaurado, el Hospital Antezana sigue vivo y lleno de fuerza de cara al futuro. Una institución ejemplar, que mantiene una importante función social y sanitaria como residencia geriátrica, y un ejemplo único en Europa de supervivencia de una fundación de origen medieval.

La visita al antiguo Hospital de Antezana comienza con una breve explicación del contexto urbano en el que se sitúa: la calle Mayor y su estructura soportalada, la aljama judía y su carácter abierto y el palacio de los Antezana, situado en la única zona de la calle Mayor sin porticar. La fachada y su transformación del siglo XIX y el gran alero mudéjar que la corona. A continuación, por el zaguán de entrada, pasaremos al bello patio del antiguo hospital a través de un paso abierto en el que fue un salón del palacio. Toledano, popular y noble a la vez, de características mudéjares, el patio conserva la calma y el sosiego que siempre ha tenido. El pozo nos va a recordar a San Ignacio predicando desde este mismo lugar sus ideas.

El descubrimiento de tesoros arqueológicos (solados, una antigua puerta, pinturas murales, una leyenda gótica, alfarjes decorados con los escudos familiares de los Antezana y los Guzmán) nos servirá de guía hasta la que fue habitación de San Ignacio de Loyola y hasta la cocina que utilizó durante su estancia en el antiguo hospital. El recorrido finalizará en el jardín interior, antiguo cementerio, con la ampliación del siglo XIX debida al arquitecto Martín Pastells y transformado en un remanso de paz desde donde contemplar los interiores de la medieval calle Mayor de Alcalá de Henares.

 

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